En cuanto al papel de los cereales en la seguridad alimentaria mundial, gran parte de la atención siempre se ha centrado en el lado de la producción: el aumento de los rendimientos, la mejora de los insumos y la expansión de la superficie plantada. Pero el almacenamiento y manejo de granos después de la cosecha es una pieza crítica del rompecabezas que no se enfatiza lo suficiente.